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sábado, 22 de agosto de 2009

El cáncer, su terapia y el estilo de vida




El cáncer, su terapia y el estilo de vida








“…Acercar los cerebros investigadores a España es vulnerable al oportunismo de aquellos políticos e investigadores que se mueven por intereses personales más que por intereses nacionales o científicos…”
Joan Massagué Solé

“… A pesar de que cada vez sabemos más sobre la manera de prevenir y de tratar el cáncer, cada año aumenta el número de personas que lo padecen. Si la tendencia continúa como hasta ahora, en 2020 deberá comunicárseles que tienen cáncer a 16 millones de personas…”
Unión Internacional Contra el Cáncer.

Con una medicina para la enfermedad jamás frenaremos la incidencia….

El interés de las personas por entender la relación entre los alimentos, la nutrición y el cáncer y llegar a comprender que el cáncer es una enfermedad perfectamente prevenible, plantea desde el punto de vista actual importantes interrogantes. También, por supuesto, a los que dirigen las políticas sanitarias de los gobiernos, a las ONG interesadas en temas de salud pública, a los responsables de la industria alimentária, a los investigadores, a médicos y profesionales de la salud, a los organismos de defensa del consumidor, a escritores y periodistas especializados en temas sanitarios y en general a todos los ciudadanos.

El pensamiento que la nutrición es un factor de riesgo de cáncer se inicia en épocas muy lejanas, pero adquiere un auge y un interés creciente hacia la segunda mitad del siglo XX. A partir de entonces Organismos internacionales, Científicos e Investigadores vienen señalando reiteradamente la influencia de la dieta como factor de riesgo para las enfermedades no transmisibles (ENT) entre las que se encuentra el cáncer o neoplasia maligna, no obstante, a pesar de la evidencia, en los tratamientos convencionales, todavía se sigue ignorando su importancia y aplicación. (“…La nutrición en oncología sigue siendo una asignatura pendiente…” Colegio de Farmacéuticos de Orense”). A pesar de la evidencia, los sistemas de salud de los países desarrollados persisten con obstinación apoyando técnicas cruentas, además de farmacológicas agresivas no selectivas que provocan grandes sufrimientos y que en un elevadísimo tanto por ciento carecen de resultados positivos.

“… La Doctora Carmen Gómez-Candela, Jefa de Nutrición del Hospital Universitario de la Paz (Madrid) y Presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Básica Aplicada, indicó en un comunicado que “…en una gran mayoría de medicina oncológica se pierde un poco de vista la calidad de vida…”. También insistió en que “…la falta de frutas y verduras en la alimentación diaria es un importante factor asociado con el cáncer…”

Con las técnicas actuales de diagnósticos –Biopsia, Invasión y Metástasis, Doctor González Gaitano- y tratamiento para las neoplasias malignas, el organismo humano es convertido en un “campo de batalla”. Las únicas terapias autorizadas disponibles, para el tratamiento de los tumores con frecuencia presentan efectos colaterales tan insidiosos (La epidemia silenciosa) que comprometen los beneficios esperados. Estos fármacos anticancerígenos procedentes de las investigaciones de las multinacionales farmacéuticas, que de manera interesada –investigaciones para la enfermedad, nunca para la prevención- programan protocolos que presuntamente desencadenan una “guerra civil” indiscriminada en el organismo de los afectados, contando para su administración con los medios que ponen a su disposición –apoyo rentable para ellas- los sistemas de salud de todo el mundo y con la intención de combatir con “armas químicas” de manera no selectiva la “rebelión celular” que supone la evolución y el desarrollo de las neoplasias malignas; impidiendo además con su poder y el presunto apoyo de las autoridades sanitarias y políticas que otras terapias menos agresivas dirigidas a prevenir y a curar puedan desarrollarse, al tiempo que se coarta la libertad del enfermo de poder elegir la terapia que crea conveniente. Los que estamos en riesgo –somos todos- necesitamos un cambio en las técnicas que “humanicen” los sistemas de tratamiento, y se establezca de manera democrática la libre elección con el apoyo del Estado al que tenemos derecho como Ciudadanos de un País Libre.

La terapia citada es la única técnica oficial que se nos ofrece. Los ciudadanos –somos libre de admitirla o rechazarla- decisión muy difícil, máxime si se nos dice: “es lo único de hay” –información insuficiente- y que no debemos perder el tiempo –también precipitada-. ¡Dudosa información para tan escasos conocimientos y pobres resultados! –Más de trescientas víctimas diarias exige mucho más atención de la que se le presta a este grave problema-. Este planteamiento de la terapia ofrecida deja al enfermo en un callejón sin salida sin que tenga la posibilidad de decidir lo que quiere hacer con su vida y lo lleva inexorablemente a aceptar decisiones “ajenas” -porque no tiene suficiente información- opciones a veces precipitadas que resultan ser en un elevado porcentaje improcedentes e irreversibles. Opino que “no vale todo” para algo que solo puede intentar garantizar el logro de una esperanza de vida generalmente limitada y sujeta a revisiones que pueden exigir la administración de nuevos ciclos de tratamiento que en muchos casos no nos libera de la enfermedad –las recidivas son frecuentes- y que nos obliga a padecer el sufrimiento de una terapia implacable y agresiva. (Les remito al recuerdo de numerosos casos, algunos popularmente conocidos, que a pesar de los tristes resultados, la reincidencia del sistema se viene practicando por más de medio siglo). Necesitamos iniciativas nuevas de profesionales capacitados. Así lo manifiesta en el Médico Interactivo, Diario Electrónico de la Sanidad el Catedrático de Medicina Interna y Oncólogo Doctor Don Avelino Senra Varela: “…hace falta, talento, imaginación y preparación por parte de los Facultativos….”

Tomando en consideración las investigaciones y los estudios mundiales sobre la importante relación/riesgo entre Alimentación, Nutrición y Cáncer debe corresponder a los médicos especializados en nutrición tomar participación activa preferente en los tratamientos; algo muy complicado, si hemos de partir de la formación recibida, la gravedad del problema requiere: humildad, honradez profesional, inteligencia, autonomía, originalidad meditada, “basando su aprendizaje” en la observación y el estudio de la naturaleza humana, cuando era instintiva y libre en su medio, cuando todavía nuestro cerebro no tenía la pueril pretensión de modificar las normas y las leyes naturales: frente a la naturaleza no somos “superhombres”, nuestra dependencia de ella es total y absoluta, lo que nos exige humildad, agradecimiento y respeto ante su misteriosa grandeza y un profundo amor por la vida propia y la ajena de las que somos eternos deudores. Debemos actuar desde el sentimiento desinteresado fraternal que debe mostrar nuestro comportamiento, partiendo de la buena fe y del meditado convencimiento humano de estar en el camino correcto y consciente de la obligación de asumir el riesgo y seguro de no aumentar el daño –Juramento Hipocrático-. Convencidos que no tenemos la capacidad de estar seguros de llegar a tiempo y que no bastará con implantar una dieta a la ligera y mucho menos “la clásica reglada”, estilos de vida (alimentación) que debe cambiarse y que están basados en conductas, hábitos, costumbres y consumos, definidos social y culturalmente, que ponen en riesgo la salud y que no tienen ningún parecido con la dieta natural biológica del ser humano, y que si a pesar de ello el éxito no llega, al menos no nos sentiremos culpables de haber contribuido con nuestra terapia –por muy científica que sea- a aumentar el daño y el sufrimiento, -el consentimiento informado no libera nuestra conciencia-. Si la dietética administrada no es capaz en todos los casos de modificar el medio que favoreció el crecimiento desordenado de la célula madre que evolucionó hacia la neoplasia maligna, nos quedará el consuelo que en la medida de nuestra capacidad e inteligencia hemos hecho con la máxima delicadeza lo humanamente posible.

La Doctora en medicina Elena Ramírez García, en su libro titulado “Usted puede prevenir el cáncer”, manifiesta “… Los sistemas de salud de todo el mundo occidental son culpables de que el cáncer sea cada vez una triste realidad más frecuente. Se siguen ignorando los hábitos dietéticos de los pacientes y a pesar de las aplastantes evidencias. Si un médico le dice que el cáncer no se puede prevenir con la alimentación, no pierda tiempo, cambie de médico, búsquese otro mejor informado, que se preocupe más por tu salud y esté mas al corriente de los últimos descubrimientos de la ciencia …”

Necesitamos y debemos exigir que se autoricen técnicas anticancerígenos no agresivas, basadas en el respeto a la vida, sometidas a estudios e investigaciones que racionalmente sean suficientes, para que en un plazo no muy lejano nos permita eludir la dependencia exclusiva del sistema actual, cuyos resultados desalentadores no justifica su vigencia.

No a la resignación. Libertad a las iniciativas de los científicos mas capacitados. No a la dependencia absoluta de las Multinacionales Farmacéuticas. Abramos nuevas vías de investigaciones prácticas en hospitales especializados. Estudios rigurosos dietéticos sobre enfermos voluntarios que no hayan sido tratados con las técnicas actuales. Alejémonos de quienes ven el cáncer como un negocio y que su interés es que haya enfermos para que siga prevaleciendo la medicina para la enfermedad.

“… Un país sin investigación es un país sin desarrollo… “
Doctora Margarita Salas

Preocupado por esta situación y convencido que podemos prevenir el cáncer cambiando el estilo de vida –ya lo hago en mi campaña de prevención dietética y abandono de hábitos tóxicos- y mientras no se liberen y apoyen otras terapias menos agresivas – MI TRATAMIENTO DEL CÁNCER MEDIANTE ALIMENTACIÓN - (Para los que invierten en investigación estas no son rentables)-. Opino que el sistema para prevenir debe comenzar, adoptando un estilo de vida más acorde con nuestra naturaleza, que comprende hábitos alimenticios y abandono de hábitos nocivos: tabaco y alcohol, que unido a los avances científicos logrados en otras áreas, van a permitir que vuestra generación pueda alcanzar metas insospechadas, que se está viendo ensombrecida por las enfermedades no transmisibles (ENT) por sus pobres y dramáticos resultados, cuyo factor de riesgo más importante es el estilo de vida actual, que os invito a modificar con los consejos actualizados de investigaciones de vanguardia mundiales.




El pensador





Francisco Martín Acris
Investigador Naturista

Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II

fmacris1929@gmail.com
Publicado en prensa (ahora corregido)

La Línea de la Concepción, Noviembre 2011

Cancer: Enfermedad no transmisible





Cáncer, enfermedad no transmisible





El concepto de enfermedad

y sus remedios


“...La medicina de hoy en día sólo llegará a ser verdaderamente
científica cuando médicos y pacientes hayan aprendido a
manejar las fuerzas tanto físicas como mentales que actúan
a través de la vis medicatrix naturae
(el poder curativo de la naturaleza)...”
Profesor René Dubos
Universidad Rockefeller de Nueva York.


No es fácil cambiar el pensamiento arraigado, que la actual concepción de
la medicina ha inculcado como un axioma, en la mente de las personas,
que las enfermedades y todas las disfunciones orgánicas,
se resuelven con sustancias, generalmente tóxicas
y que tienen serios efectos adversos. 



Fármacos, suplementos o complementos sintetizados a los que se les confieren o adjudican propiedades para combatir problemas relacionados con la salud. Todas estas sustancias provocan efectos no deseados y generan problemas en el organismo, que unidos a un estilo de vida desnaturalizado favorecen las enfermedades -el cáncer es un grave problema debido a carencias de sustancias esenciales para la vida, junto a la acumulación de residuos tóxicos-, una alimentación no saludable e insuficiente en sustancias esenciales y el desborde de la capacidad del hígado para desintoxicar residuos tóxicos y que podemos corregir adoptando un estilo de vida acorde con nuestra fisiología.



Es difícil cambiar esta mentalidad y llegar a comprender que la actual concepción de las soluciones farmacológicas, en un número importante de casos no resuelven de forma efectiva y radical los problemas de salud y así podemos comprobar como aumenta el número de enfermedades crónicas NO TRANSMISIBLES que la humanidad sobrelleva tapando los síntomas, pero que nunca son resueltas definitivamente y las personas se ven obligadas a mantener los tratamientos de por vida, lo que la medicina acaba por llamar procesos irreversibles, porque los remedios que prescribe son incapaces de resolver los problemas y que además finalmente este tipo de remedio de “ocultar síntomas” suele en muchos casos favorecer la evolución y el desarrollo de “enfermedades severas y graves”.



Muchas personas a las que he aconsejado cambiar su estilo de vida y alimentación, me miran entre incrédulas y asombradas, y me dicen: ¡SOLO ESTO, YA ESTÁ!, -por tradición y por cultura popular la esperanza está en la panacea multicolor- por lo que les resulta difícil de comprender que “su” problema pueda solucionarse con alimentos, porque en su mente está arraigado el concepto que sus problemas de salud han que resolverse con remedios farmacológicos, creados de forma interesada, por la mente del ser humano y su industria, y que generalmente acarrean efectos adversos tóxicos; consecuencia lógica DEL GRAN DESCONOCIMIENTO QUE TENEMOS DEL SECRETO BIOQUIMICO DE LA VIDA, estos remedios que “tapan” síntomas o atacan efectos físicos visibles derivados de una causa desconocida como es la del CÁNCER, carecen de las sustancias esenciales para remediar el problema. Cuando la medicina se declara incapacitada y desbordada por la enfermedad –enfermo terminal ¿?-, los afectados recurren de forma desesperada a la solución ALTERNATIVA buscando otras sustancias y otras tendencias, influenciados y guiados por la idea arraigada y preconcebida que las disfunciones orgánicas hemos de resolverlas con los remedios multicolores citados: Fármacos, sustancias homeopáticas o concentraciones sintetizadas de vitaminas o minerales.



Nuestro organismo tiene la capacidad de autocurarse si le damos las sustancias que necesita para hacerlo, todas ellas, están contenidas en los ALIMENTOS QUE NOS BRINDA LA NATURALEZA Y QUE LOS ENCONTRAMOS EN NUESTRO AMBIENTE NATURAL.



Es inverosímil que el sabio griego HIPOCRATES (460-370 a. C.) tuviese la lucidez de pronunciar y sentenciar: “QUE TU ALIMENTO SEA A LA VEZ TU MEDICINA” y que realmente sea así. Siguiendo esta concepción, hay personas que tomaron la decisión de curar su cáncer con mi TRATAMIENTO DEL CÁNCER MEDIANTE ALIMENTACIÓN (que es gratuito) y asombrosamente lo han conseguido.



Tengo que reconocer que son pocas las personas afectadas que han renunciado a otras terapias: La CONVENCIONAL, cuyos efectos adversos insidiosos, que suponen sustancias extrañas no selectivas, carentes de sustancias esenciales para la vida, son además agresivas y tóxicas, y que por su riesgo letal deben ser controladas con el máximo rigor, regulando las dosis:



“…Según Paracelso, el famoso médico suizo, “nada es inocuo, todo es veneno; sólo la dosis hace la diferencia”. Paracelso definió el veneno como “cualquier sustancia que resulte tóxica a dosis muy bajas…”.



O sustancias complementarias –carentes de las esenciales para nuestra forma de vida- de las medicinas llamadas ALTERNATIVAS, que al ser manipuladas pierden gran parte del “soplo vital”, “toque” esencial que solo “sabe” dar la NATURALEZA NATURALMENTE RELACIONADA CON LAS RADIACIONES COSMICAS.
Esas radiaciones cósmicas que recibimos, transformada por el “laboratorio de la naturaleza” en energía química de primer orden, que está contenida en los bioelementos esenciales para la vida, estos elementos biogenésicos a los que alude el libro del Génesis: “el ser humano formado del barro de la tierra” y que ha confirmado la ciencia, detectados en la materia viviente o protoplasma, son idóneos para desarrollar y mantener las menisfestaciones vitales, son los que crean y mantienen el medio natural de la vida, que no debe ser violado por sustancias extrañas, agresivas y tóxicas, que son realmente “moléculas terroristas” portadoras de “armas químicas” letales para nuestra forma de vida.


Francisco Martín Acris
Investigador Naturista
Diplomado
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II

fmacris1929@gmail.com
Foro Eurosaude, desarrollo de los hábitos personales
año 2009


Actitud y comportamientos ante el cáncer










Actitud y comportamientos ante el Cáncer

El cuerpo humano ha evolucionado durante millones de años y ha desarrollado procesos internos de curación. Esta dotado “de la mejor farmacia que pueda existir”, sintetiza tranquilizantes, sustancias para dormir, anticuerpos, células inmunitarias, fármacos contra el cáncer, antiinflamatorios,…. Etc. Si surge una necesidad, el organismo lleva a cabo la síntesis correcta, en el momento oportuno, para un órgano concreto y sin efectos adversos o secundarios,
Deepak Chopra.

¡Si le damos a las células lo que

necesitan,

ellas harán lo que nos conviene!


Cuando somos diagnosticados de cáncer, el pensamiento inmediato es que algo funciona mal en nuestro organismo. La lógica reacción debe ser intentar volver a la situación anterior, cuando todo era correcto.
La técnica no selectiva de los tratamientos, además de destruir las células cancerosas destruye también las células sanas de alta tasa de división. Estas células “normales” de división rápida responden a un estimulo biológico programado urgente para reponer células que han cumplido su ciclo y se destruyen, también necesarias para reparar daños en los tejidos y ralentizar un envejecimiento acelerado, es un proceso de sustitución celular absolutamente necesario para que la vida continúe, es a través de la renovación celular como se conservan funcionales y sanos los órganos y sistemas complejos del organismo; pero al ser destruidas por la quimioterapia no pueden cumplir la importante función para la que fueron llamadas, esta inhibición provocada de un proceso normal y necesario para la vida va a favorecer entre otras deficiencias la insuficiencia inmune, frenando así la capacidad del organismo para luchar contra la enfermedad, además de favorecer el oportunismo patológico. Combatir una amenaza letal obstaculizando el normal desarrollo de la vida, además de arriesgado, favorece el proceso canceroso y contribuye a modificar el ciclo vital de la célula. Motivo más que suficiente para meditar y estudiar la conveniencia de no aplicar o someterse en todos los casos a esta terapia agresiva y violenta.

Hoy por hoy solo nuestro propio organismo sabe ¿Por qué?, acerquemosno al medio que hizo posible la vida, en él están los ingredientes que permite que esta continúe.
Cuando me pregunto ¿Qué sucederá? Si no se trata la enfermedad y se hace solo un cambio radical en el estilo de vida del afectado. Por lo que a mi respecta, esta pregunta tendrá respuesta si alguna vez yo enfermo de cáncer, o si se realizan investigaciones en este sentido. Si con esta técnica rica en sustancias esenciales y más humanizada se consiguiera detener el proceso, podríamos evitar la Cirugía, los tratamientos agresivos no selectivos, sus efectos adversos (La epidemia silenciosa) y su riesgo iatrogénico.
El poder para regenerarse y curarse depende siempre de la materia viva. Las condiciones para poder curarnos no residen de forma absoluta en las acciones terapéuticas. Una cura contra el cáncer como es entendida generalmente tiene serias dificultades para ser encontrada.

Opino que los médicos debieran tener tanta fe en la capacidad curativa del cuerpo humano como la tienen en los fármacos. Creo que cuando un médico piensa o le dice a su paciente que no tiene cura –la situación irreversible es inversamente proporcional a los conocimientos sobre la enfermedad- lo que en realidad sucede es que no tiene suficiente información para curarlo ¡Eso no significa que no tiene cura! Siendo esto así: ¿Es legítimamente justo la Sedación Terminal? ¿Es una situación surgida por incompetencia profesional? Existen casos que han superado diagnósticos desfavorables de su enfermedad, lo que evidencia la capacidad autocurativa del organismo.

El total desconocimiento de las causas determinantes del cáncer, limita y desautoriza de forma ineludible la decisión de “actuaciones terminales” que se tratan de justificar en evitación de “sufrimientos innecesarios” El paciente de cáncer está sufriendo la agresión terapéutica desde el principio del tratamiento y en numerosos casos han sido “sufrimientos innecesarios”-, soportando los efectos adversos y tóxicos de una terapia agresiva y no selectiva y también por haberse obviado durante los tratamientos otras acciones que reclaman con insistencias voces autorizadas e investigaciones mundiales de vanguardia y que no son tenidas en cuenta durante las acciones terapéuticas.

El servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Sant Joan d´Alacant, Alicante (España) manifiesta “…Efecto adverso es una lesión o complicación que resulta en incapacidad, muerte, prolongación de estancia hospitalaria o que necesita cuidados sanitarios adicionales y es causada por la asistencia sanitaria….”

A la situación de “enfermo terminal” se llega más por el desconocimiento de las causas que originaron la enfermedad que por ella en si misma. La estadística de fallecimientos que reflejan determinadas situaciones de ninguna manera debe tomarse como ejemplo o base que justifique futuras actuaciones aplicadas a nuevos pacientes. Si los facultativos, a tenor de sus conocimientos consideran la situación del enfermo irreversible – el futuro demostrará que no lo era- esto no le concede el don de ser infalibles, máxime teniendo en cuenta que la medicina no es una ciencia exacta y sus conocimientos sobre esta enfermedad insuficientes.

Los límites de la responsabilidad del paciente ante las neoplasias malignas están mucho más allá que la mera asistencia al médico para su reconocimiento, diagnóstico y tratamiento. La persona debe asumir su situación y decidir tras recibir una información absolutamente veraz, completa y clara que el médico debe dar con humildad y honradez –en esta enfermedad la medicina está muy limitada en sus conocimientos- debe solicitar también todas las acciones terapéuticas posibles -también las ajenas al sistema, hoy vedado por las autoridades sanitarias que no las apoyan, coartando así la libertad de las personas afectadas-, debe asumir la responsabilidad de sus decisiones personales –abandono de hábitos nocivos, cambios en el estilo de vida, dietética especializada acorde con la naturaleza humana y cuantas acciones sean necesarias encaminadas a erradicar las causas que modificaron el comportamiento programado de la célula madre que evolucionó hacia una neoplasia maligna.

Existe un número de hábitos saludables que podemos adoptar de manera rápida y fácilmente para mantener la salud y la vida, y que pueden ayudar a aumentar la capacidad de auto-curación. El concepto de auto-curación es aceptado o rechazado por los sistemas médicos occidentales. Esto significa que es aceptado como lógico y normal en algunas enfermedades y traumatismos tales como el resfriado común o la gripe, en heridas y fracturas, pero es a la vez inconcebiblemente rechazado y calificado de anécdota cuando se trata del cáncer. ¡Trágica paradoja de la medicina frente al cáncer!.

Sin embargo, la auto curación ocurre en gente con cáncer. Esto todavía no sucede tan a menudo como sucede con el resfriado o la gripe, pero puede suceder. Recuerde que la misma gripe que mata a una persona anciana puede ser curada en una persona más joven. Sabemos que el cáncer es una enfermedad de causa desconocida y grave, no obstante, existen numerosos casos en que el cáncer ha remitido de forma espontanea.
La principales estrategias para mejorar la capacidad auto-curativa del cuerpo es obvia: aumentar la eficacia del sistema inmune y optimizar la función desintoxicante del hígado, ambas funciones están muy relacionadas y es lo más efectivo contra la enfermedad y que podemos lograr adoptando un estilo de vida acorde con nuestra fisiología y una alimentacion rica en sustancias esenciales con capacidad para silenciar genes que expresan tumores y mantenga rica en nutrientes y libre de tóxico la matriz extracelular.

El cuerpo humano posee una gran capacidad de autocuración muy desarrollada que en determinados casos es altamente eficaz frente a enfermedades serias. El miedo y la incertidumbre que son generados tras el diagnóstico de una enfermedad grave intensificarán la evolución y desarrollo de la misma. Razones por la que los remedios resultan más eficaces cuando el temor del paciente es neutralizado por un decidido deseo de luchar por su vida –deseo ampliamente documentado como se dijo anteriormente- por una esperanza de vida que le transmita su fe en el tratamiento natural  por su firme voluntad de abandono de hábitos nocivos, por sus acciones personales y también por la decidida voluntad de cambiar su estilo de vida, sin dejarse llevar y tomando con decisión las riendas de su vida que es un derecho legítimo e ineludible que nadie, absolutamente nadie debe tomar por el afectado.

Manifiesta Pablo Simón Lorda, Profesor de la Escuela de Salud Pública de Granada: “...Todo profesional que interviene en la actividad asistencial está obligado no sólo a la correcta prestación de sus técnicas, sino al cumplimiento de los deberes de información y de documentación clínica, y al respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente.
Quien no lo haga así es un profesional mediocre desde el punto de vista ético y además incumple sus obligaciones legales...”. (Principio General 6º del Articulo 2 de la Ley 41/2002)


Francisco Martín Acris
Ivestigador Naturista
Diplomado Universitario:
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II

Eurosaude: Desarrollo de los hábitos personales

Las causas del cancer





Hygiea


Causas y riesgo de

 enfermedades


“La soledad es el precio de la libertad”
Carmen Díez de Rivera
(1942-1999)
(Ver etiqueta a – 162 - de mi blog)



Puedo ayudar a resolver el problema, pero
no puedo cambiar ni el pensamiento
ni el destino de las personas



Se está manteniendo una "sociedad enferma" por sectores interesados, para su propio beneficio, que cuenta con el apoyo de todos los poderes.

Debemos salirnos de las reglas instaladas y regladas como saludables.
¡Un estilo de vida y hábitos nocivos a la “medida” necesarios para mantener rentable un sistema que no funciona!

(Ver etiqueta 03 de este blog)

http://martinacris.blogspot.com/search/label/03%29%20-%20C%C3%A1ncer%3A%20Prevenci%C3%B3n%20y%20tratamiento%20diet%C3%A9tico


“Hemos adquirido el hábito de llamar al médico por la más trivial de las enfermedades y, donde no hay médicos, se busca el consejo de simples curanderos. Vivimos con la fatal ilusión de que ninguna enfermedad puede curarse sin medicamentos. Esta creencia ha hecho más daño a la humanidad que cualquier otro mal. No cabe duda de que tenemos que curarnos las enfermedades, pero no son los medicamentos los que las curan. Y no sólo son éstos sencillamente inútiles, sino que a veces son decididamente nocivos. El hecho de que un hombre enfermo tome pócimas y medicamentos es tan tonto como intentar cubrir la mugre que se ha acumulado en el interior de una casa. Cuanto más se la cubre, más rápido será el proceso de putrefacción. Y lo mismo sucede con el cuerpo humano. La enfermedad o el malestar es sólo la advertencia que nos hace la Naturaleza acerca de que hemos acumulado inmundicias en alguna parte del cuerpo: sin duda, sería sabio dejar que la Naturaleza la removiera, en lugar de cubrirla con la ayuda de medicamentos.”


(MAHATMA K. GANDHI)
La dieta en la salud y en la enfermedad
enlace

Los desvíos alimentarios y los hábitos nocivos que ha sufrido y sufre la humanidad son la causa principal de muchas enfermedades. La carencia de sustancias esenciales que propiciaron y conservaron ancestralmente nuestra vida en la Tierra, ha modificado la bioquímica de nuestro medio interno y como consecuencia alterado el ambiente de las células, que favorece el cambio de su programa y las transforma en cancerosas, esta situación aconseja, una alimentación “natural” y saludable, rica en sustancias esenciales para la vida, que contienen moléculas con capacidad para silenciar los genes que expresan tumores, esto unido al abandono de los hábitos nocivos, (tabaco, alcohol, drogas etc.) debe ser el TRATAMIENTO BÁSICO IMPRESCINDIBLE, para intentar restablecer el ambiente biológico de nuestras células, que permita combatir el cáncer y sus causas, acción que podrá ser apoyada por otras terapias: convencional o alternativa, como coadyuvante de la terapia dietética regeneradora.

La alimentación actual rica en carnes, embutidos, grasas de origen animal, cereales refinados, lácteos y derivados (leche, quesos, yogur y postres), pastelería industrial, dulces, chocolates, bebidas industriales y alcohólicas, vinagre, café y té en exceso, alimentos y bebidas con un pH excesivamente ácido etc. etc. cuyo consumo debe ser moderado y espaciado, y una alimentación a la vez pobre en vegetales crudos y frutas – que debe ser abundante y básicos diarios- que aporten sustancias que puedan compensar las carencias de los alimentos citados, además de equilibrar el pH, (Véase  “Tratamiento del cáncer mediante alimentación”, etiqueta 03 de este blog), unido a los hábitos nocivos tóxicos: Tabaco, Alcohol, Automedicación, Fármacos de uso prolongado (Enfermedades crónicas), quimioterapia, etc. hace que este tipo de alimentación, hábitos e indicaciones favorezca la aparición de enfermedades inflamatorias y dolorosas (fibromialgia y otras) y enfermedades no transmisibles graves (Cáncer, cardiovasculares y otras).






Blog cáncer:



Francisco Martín Acris
Investigador Naturista
Diplomado Universitario
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición Dietética I y II


fmacris1929@gmail.com



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La Línea de la Concepción, enero de 2008

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