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miércoles, 27 de enero de 2010

Mi paso por la Asociación Española Contra el Cáncer 4/4













MI RESPUESTA A LA OPINIÓN DEL COMITÉ TÉCNICO NACIONAL



Análisis razonado del Informe sobre la valoración que da como opinión el Comité Técnico Nacional de la Asociación Española Contra el Cáncer a mi articulo publicado en prensa titulado “Actitud Comportamientos ante el cáncer”.

En su primer párrafo manifiestan que “discrepan completamente” de mis “opiniones y reflexiones” expuestas en mi opinión de prensa en el referido articulo. El Comité sigue opinando que “…habiendo conceptos correctos…” siguen manifestando en el informe “…se mezclan con ideas que parten de tesis erróneas y poco científicas…” de lo que deducen “….a nuestro modo de ver, no solo incorrecto sino peligroso….” “…
por lo que puede condicionar a muchos pacientes a tomar decisiones equivocadas…..” “….discrepan completamente…” se contradice con la opinión que manifiestan “… que habiendo conceptos correctos…”-su opinión deja de ser completa- lo que resulta evidente una discrepancia de sus propias opiniones; siguen opinando “…se mezclan con ideas que parten de tesis erróneas y pocos científicas….” Las opiniones y las ideas en ciencia son a menudo contradictorias, de la discusión y la controversia de estudios científicos a veces sale alguna luz, sin que ninguno de ellos -ME REFIERO A LOS GRANDES CIENTÍFICOS- tenga la insensatez y la arrogancia de calificar las opiniones de otros de “….tesis erróneas y poco científicas….” Los Científicos auténticos, generalmente son personas humildes que no suelen caer en el error de creer que están en posesión de toda la verdad, Esa cualidad que denota su superior inteligencia los distingue como personas excepcionales. Por el contrario las mentes poco pensantes son las atrevidas y prepotentes.

En la actualidad no hay nadie en el mundo que sepa con exactitud que es lo correcto o equivocado en las decisiones contra el cáncer, Aunque según sus manifestaciones se deduce que vosotros sois la excepción, esto puede ser una importante noticia en el mundo científico.

Considero poco cortés, además de pueril y a la vez peligroso atrevimiento –usando su término- su agilidad mental -un tanto olvidadiza- de sus deducciones al calificarme de “….no solo incorrecto sino peligroso…..” porque según vuestro precipitado juicio mis opiniones “….pueden condicionar a muchos pacientes a tomar decisiones equivocadas…..” Resulta ridículo deducir que mis opiniones pueden ser ¡culpables de muchos de entre los más de 100.000 fallecidos al año! Mi capacidad de convocatoria y de convencimiento no llega a tanto. ¿Debo agradecerles el elogio?

Es increíble y hasta peligroso – de nuevo uso su término- vuestra “ciega” y desmemoriada razón que no les “deja” ver las estadísticas de fallecimientos hospitalarios debido a las neoplasias malignas (¿?), lo que le permitiría a su agudeza mental “deducir” lo que muchas personas saben: -“cuales son realmente las decisiones equivocadas”- (más de cien mil fallecidos al año es la expresión dramática y elocuente del fracaso de un sistema) y en especial las familias y el entorno de los fallecidos.

Más de medio siglo aplicando una técnica cuyos resultados están lejos de los deseados –el índice de fallecimientos lo atestigua- es razón más que suficiente para abrir nuevas investigaciones. El Doctor Joan Massagué Solé manifiesta:”… La aecc debe sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de investigar el cáncer…” No alcanzo a comprender cual es la causa que frena la iniciativa al estudio experimental de nuevas formas de tratamientos; cualquiera que sea la causa “debe ser muy poderosa”, o puede, que mantener esta dramática situación tenga “beneficios o ventajas” que no tengo la capacidad de ver. Lamento mi torpeza.

También en su tercer párrafo admiten “….Es cierto que el ser humano es una “maquina” perfecta….” Veo con cautelosa satisfacción que su “….discrepamos totalmente….” se sigue difuminando poco a poco. Sin embargo, tengo que recordarles con respecto a su exposición que dice “….el organismo ha desarrollado mecanismos para evitar el daño de los agentes externos….” Que según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos; y que dice textualmente, explicando el SINDROME TÓXICO: “….Envenenamiento por agente vesicante entre los que incluye los “agentes quimioterapéuticos”…..” Lamentablemente, los mecanismo a que hacen referencia no pueden evitar el daño agresivo de estos agentes vesicantes e irritantes entre los que se encuentran los “tristemente populares” en los medios oncológicos: “Cisplatino, Vinblastina, Paclitaxel, Carboplatino, Docetaxel, Fluoruracilo, entre otros; los que además provocan daños terribles en los tejidos en los accidentes por extravasación.

El cuarto párrafo de la opinión del COMITÉ TÉCNICO NACIONAL, necesita y merece una atención especial: En principio dicen “….Cuando se ha desarrollado un cáncer nuestro cuerpo también actúa “sabiamente”….”. Cuando el cáncer se ha desarrollado ya el cuerpo ha perdido gran parte de la capacidad de actuar “sabiamente” y lo mas grave de la situación es que cuando la medicina acude con su terrible “armamento no selectivo” destruye también la poca capacidad de respuesta que quedaba, dejando el sistema inmune no operativo o insuficiente lo que favorece y deja vía libre a patologías oportunistas.

Tras reconocer en vuestro informe que el cuerpo actúa sabiamente manifiestan “….no compartimos la tesis del autor de que el cuerpo es sabio..." – Estoy confundido, aclárense ¿es o no es sabio?-. Me permito recordarles que el Ser Humano existe desde hace miles de millones de años, que sus genes inmortales han llegado hasta nuestros días sin el apoyo de la medicina y que yo sepa la medicina y su actual concepción tiene una historia muy reciente. De esta medicina GRANDE en la que yo creo por sus avances y el beneficio que reporta a la humanidad. Sin embargo, esa grandeza no debe cegar nuestra razón para comprender que todavía frente al cáncer está muy lejos de ser efectiva.

De nuevo la insensatez y la prepotencia hacen acto de presencia al manifestar textualmente “….Los casos de curaciones espontáneas en Oncología son anecdóticos….” Jamás en mis opiniones he hablado de “curaciones espontáneas”, sencillamente porque en mi opinión veo muy difícil que esto pueda suceder, no obstante, debemos mantener absoluta reserva y mucha prudencia antes de asegurarlo o calificarlo de anécdota, todo lo que ocurra sobre el cáncer es sorprendente para nosotros, estamos todavía muy lejos de comprender el secreto bioquímico de la vida, motivo por el cual debemos pensar que la vida merece nuestro respeto y una gran admiración por su misteriosa grandeza.

Aquí parece que nuestros puntos de vista convergen cuando dicen “….Cierto es que las terapias oncológicas interfieren con varios o todos los mecanismos biológicos del organismo….”
Desafortunadamente la terapia antineoplasica sigue siendo no selectiva, creo y lamento que la ciencia tiene serias dificultades para facilitarle a la medicina un arma diana especifica que pueda destruir la célula madre maligna “revolucionaria” sin interrumpir el proceso normal de la vida.

Permítanme que tenga mis dudas sobre las cifras, no tengo conocimiento de que hayan estadísticas concretas y fidedignas, el día que sepamos de verdad las causas reales del óbito de los mas de 300 fallecidos por día: cuantos por la enfermedad, cuantos por las terapias y cuantos por su estado caquéctico derivado de la enfermedad y su terapia, entonces tendremos los resultados de la situación real de esta enfermedad y los científicos, los investigadores y los médicos a la vista de las consecuencias de cada una de las actuaciones tendrán que decidir cual es la más conveniente para intentar disminuir el número de victimas que provoca este gravísimo problema.

Lo único que tenemos claro en los momentos actuales es que con una medicina para la enfermedad jamás frenaremos la incidencia, si no realizamos cambios importantes en el comportamiento a seguir, nos veremos desbordados por la enfermedad. Importantes Organismos mundiales predicen que la incidencia seguirá creciendo. Por eso, importa mucho mas frenar la incidencia y reducir las muertes, que alardear de porcentajes dudosos de curaciones, por falta de datos reales y que incluyen carcinomas in situ que por su carácter no invasivo es considerado por muchos investigadores como una precancerosis, también la esperanza de vida que puede ser considerada como una curación y que en muchos casos no es real – se conocen recidivas (metástasis) tras trece años del tumor primario- y aquellas que por un cambio del estilo de vida del afectado ha coadyuvado de forma positiva con la terapia.

Un breve comentario a su párrafo quinto. Aunque no debemos perder la esperanza en los trabajos de investigación sobre nuevos fármacos citostáticos –hasta hoy siguen siendo citotóxicos- eso si, con la pretensión de que puedan ser más selectivos; estamos todavía muy lejos de poder evitar LA EPIDEMIA SILENCIOSA de los efectos secundarios o adversos y que define perfectamente, El Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Sant Joan de Alicante y que dice: “…Efecto adverso es una lesión o complicación que resulta en incapacidad, muerte, prolongación de estancia hospitalaria o que necesita cuidados sanitarios adicionales y es causada por la asistencia sanitaria…”

El párrafo sexto de su informe y que se refiere a la sedación terminal presenta una importante duda que comprende el insuficiente conocimiento mundial de la enfermedad y la falta de aplicación en las terapias de acciones coadyuvante que pudieran ejercerse y que recomiendan importantes organismos internacionales. Quiero insistir en los razonamientos de mis estudios (sabemos que hay una gran polémica mundial en torno a estas actuaciones) y que resumidos dicen así: “Creo que cuando un médico piensa o le dice a su paciente que no tiene cura, lo que en realidad sucede es que no tiene suficiente información para curarlo ¡Eso no significa que no tenga cura! Siendo esto así: ¿Es legítimamente justo la Sedación Terminal? El total desconocimiento de las causas determinantes del cáncer, limita y desautoriza de forma ineludible la decisión de “actuaciones terminales” que se tratan de justificar en evitación de “sufrimientos innecesarios” El paciente de cáncer está sufriendo la agresión terapéutica desde el principio del tratamiento y en numerosos casos han sido “sufrimientos innecesarios”.

También quiero recordar las palabras de Don Pablo Simón Lorda, Profesor de la Escuela de Salud Pública de Granada: “…Todo profesional que interviene en la actividad asistencial está obligado no sólo a la correcta prestación de sus técnicas, sino al cumplimiento de los deberes de información y de documentación clínica, y al respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente….”
Quien no lo haga así es un profesional mediocre desde el punto de vista ético y además incumple sus obligaciones legales”. (Principio General 6º del Articulo 2 de la Ley 41/2002).

Para finalizar quiero manifestar que en mi opinión, nuestra labor dentro de la Asociación Española Contra el Cáncer –cuyo prestigio y conocimiento ha alcanzado con mi labor metas que nunca tuvo en esta Ciudad- es luchar porque la vida de los afectados se vea favorecida de la mejor manera posible, -esa es nuestra razón de existir- (a partir de ahora debe ser la vuestra) no estamos aquí para discutir cual es la mejor terapia, ni sufrir su influencia y mucho menos para decidir que terapia debe aplicarse, esa elección corresponde legítimamente al enfermo, (La ley lo dice bien claro “…respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente…”) para mi, la mejor terapia sería la que tuviese la capacidad de curarlos a todos y la que menos daño le hiciera, (Juramento hipocrático). ¡Bastante daño tienen los enfermos con “su” cáncer, para que además, tengan que padecer daños añadidos!

Me he entregado a esta labor durante siete años, sin límites de días festivos ni de horas, han muerto muchas personas que estuvieron en contacto conmigo y he llorado muchas veces por sus sufrimientos. Doy por bien empleado mi tiempo y siento desde lo más profundo a mi corazón la satisfacción del doloroso deber cumplido.

Vosotros, desde lejos, solo habéis visto una pagina WEB Foro “EUROSAUDE” -A eso aluden para "justificar" mi cese- a la que envié un trabajo hace unos años, denominado “Como prevenir los tumores malignos mediante dieta” –Hoy, prevención también recomendada reiteradamente por la Organización Mundial de la Salud- en el cual solo intentaba promocionar la prevención y en la que figuré –ya no- como Presidente de la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer en La Línea de la Concepción, por la que he trabajado siete años con autentica dedicación, honestidad y amor.

También conocéis mi opinión (que este Comité Técnico Nacional acaba de valorar y que espero no sea también motivo “oculto” de mi cese, en todo caso es mi libertad de expresión como Ciudadano Español) y que se debe a mis muchos años de estudios sobre está enfermedad y a la experiencia por el contacto con los enfermos –también mi madre y mi hermano- durante estos siete años que he estado con vosotros.

A mis 79 años he llegado a la conclusión que la lucha por la vida es una lucha de cada día y que no es fácil a mi edad estar sano y lúcido. Por el tremendo esfuerzo que supone tratar de vivir sin enfermar, lo que exige cambios de hábitos y del estilo de vida heredado y costumbrista, he llegado a comprender el importantísimo valor que tiene nuestra vida y el profundo respeto que debemos tener por la vida ajena.

Francisco Martín Acris.
Ex Presidente de la Junta Local de la
Asociación Española Contra el Cáncer
La Línea de la Concepción, 28 de Septiembre de 2007

Mi paso por la Asociación Española Contra el Cáncer 3/4

Asociación Española Contra el Cáncer


Comité Técnico Nacional  29/08/07

OPINION DEL COMITÉ TECNICO NACIONAL

Lamentablemente, discrepamos completamente de las opiniones y reflexiones expuestas por Francisco Martín Acrís en su artículo ”Actitud y comportamientos ante el Cáncer”, ya que aun habiendo conceptos correctos en el texto, éstos se mezclan con ideas que parten de tesis erróneas y poco científicas, con lo que el resultado es, a nuestro modo de ver, no solo incorrecto sino peligroso por lo que puede condicionar a muchos pacientes a tomar decisiones equivocadas.

Como Comité Científico de aecc, se nos ha pedido evaluar el artículo, por lo que vamos a intentar analizarlo de forma objetiva. Es cierto que el ser humano es una “maquina” perfecta. Los procesos biológicos que
tienen lugar en nuestro organismo son el resultado de una evolución y una adaptación al medio de cientos de millones de años. Gracias a este transcurso evolutivo el organismo ha desarrollado mecanismos para evitar el daño de los agentes externos, o para reconducir muchas alteraciones biológicas que se pudieran producir.
De esta forma, por ejemplo, para evitar el daño del sol nuestra piel se broncea y se activan cascadas enzimáticas para reparar el daño en el DNA que hubiera ocasionado la irradiación solar.

Cuando se ha desarrollado un cáncer nuestro cuerpo también actúa “sabiamente”; sin embargo se ve superado por una biología tumoral, que, como indica el propio concepto de cáncer, es capaz de crecer descontroladamente, escapar de los mecanismos de control del organismo y producir una progresión local y una diseminación a distancia. Por esa razón no compartimos la tesis del autor de que el cuerpo es sabio y puede encontrar una curación sin ayuda de la Medicina. Los casos de curaciones espontáneas en Oncología son anecdóticos, y únicamente cuando se empezaron a aplicar las bases de la Medicina moderna, basadas en el método científico, se ha podido conseguir curar o al menos paliar muchos casos de cáncer.

Bajo nuestro punto de vista, la actitud nihilista de los tratamientos antitumorales también es errónea. Cierto es que las terapias oncológicas interfieren con varios o todos los mecanismos biológicos del organismo, pero afortunadamente cada día estos tratamientos son más específicos, menos tóxicos y consiguen mayores tasas
de supervivencia y curación del cáncer. La aplicación correcta de los tratamientos consigue en nuestro país que más del 80% de las mujeres con cáncer de mama y casi el 60% de los pacientes con cáncer de colon estén vivos a los 5 años del diagnóstico; estas tasas habría que dividirlas por 10 si dejamos que nuestro
organismo actúe espontáneamente sin ningún tratamiento. Por lo tanto no es correcta la idea de “autocuración del cáncer”.

Gracias a un mayor entendimiento de la biología del cáncer, estamos viviendo una transición desde las terapias antineoplásicas no selectivas hasta los tratamientos citostáticos o de “diana molecular”. Estos tratamientos ya no van dirigidos frente a las células de alta tasa de división, sino que van dirigidos a un determinado proceso biológico que está alterado en las células cancerígenas, pero no en las células
normales, como por ejemplo la sobre-expresión del producto de un gen tumoral o la neovascularización propia de la progresión y metastatización del cáncer.

Claro que queda mucho por hacer, y que el cáncer sigue cobrándose millones de vidas anualmente, sin embargo los avances en la investigación básica y clínica están acorralando cada vez más a esta terrible enfermedad.

Mención aparte tiene la idea de si resulta justo o no una sedación terminal. Desde un punto de vista científico se considera una enfermedad no curable cuando con los todos los procedimientos médicos actuales, la enfermedad no puede revertir y va a desencadenar un fracaso orgánico que lleva a la muerte. Una enfermedad no curable sí se puede paliar; es decir se pueden poner tratamientos, algunos de los cuales pueden tener efectos tóxicos que de ninguna forma deben ser superiores a los de la propia enfermedad, que consigan que el paciente viva más dignamente, con mejor calidad de vida y más tiempo. Por último un enfermo “terminal” es aquel que no va a tener ningún beneficio de los tratamientos paliativos, en el que hay
evitar “encarnizamientos terapéuticos” y que precisa medidas de confortabilidad e incluso una sedación. La sedación terminal es un procedimiento médico bien definido, aceptable ética y jurídicamente y que, debidamente practicada, es una medida recomendable en situaciones de enfermedad terminal y últimos días del enfermos, cuando no hay posibilidades terapéuticas, en situaciones de sufrimiento insoportable, no controlable y en los que se prevé una muerte próxima.

Desde luego que la persona, cuando todavía está capacitada, o sus allegados deben recibir una información objetiva y clara por parte de los profesionales.

Por útimo nos gustaría recordar que, a lo largo de la historia, y sobre todo recientemente, se han postulado numerosas teorías y pseudos-investigaciones no contrastadas, que han conseguido que algunos pacientes ó familiares hayan tomado decisiones erróneas en su planificación terapéutica. Solo mediante un riguroso proceso de investigación clínica, basado en el método científico, donde se apliquen todos los conocimientos existentes sobre la biología y genética tumoral, podremos seguir avanzando en la curación de esta enfermedad.

Comité Técnico Nacional

Asociación Española Contra el Cáncer

Mi paso por la Asociación Española Contra el Cáncer 2/4

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Actitud y comportamientos ante el Cáncer

El cuerpo humano ha evolucionado durante millones de años y ha desarrollado procesos internos de curación. Esta dotado “de la mejor farmacia que pueda existir”, sintetiza tranquilizantes, sustancias para dormir, anticuerpos, células inmunitarias, fármacos contra el cáncer, antiinflamatorios,…. Etc. Si surge una
necesidad, el organismo lleva a cabo la síntesis correcta, en el momento E, para un órgano concreto y sin efectos adversos o secundarios,
Deepak Chopra.


El sacrificio y muerte de nuestras células es nuestra muerte porque ellas son nuestra Entidad Viviente 
y por consiguiente nuestra VIDA


 
¡Si le damos a las células lo que necesitan, ellas 
harán lo que nos conviene!

Cuando somos diagnosticados de cáncer, el pensamiento inmediato es que algo funciona mal en nuestro organismo. La lógica reacción debe ser intentar volver a la situación anterior, cuando todo era correcto.
La técnica no selectiva de los tratamientos, además de destruir las células cancerosas destruye también las células sanas de alta tasa de división. Estas células “normales” de división rápida responden a un estimulo biológico programado urgente para reponer células que han cumplido su ciclo y se destruyen, también necesarias para reparar daños en los tejidos y ralentizar un envejecimiento acelerado, es un proceso de sustitución celular absolutamente necesario para que la vida continúe, es a través de la renovación celular como se conservan funcionales y sanos los tejidos y sistemas complejos del organismo; pero al ser destruidas por la quimioterapia no pueden cumplir la importante función para la que fueron llamadas, esta inhibición provocada de un proceso normal y necesario para la vida va a favorecer entre otras deficiencias la insuficiencia inmune, frenando así la capacidad del organismo para luchar contra la enfermedad, además de favorecer el oportunismo patológico. Combatir una amenaza letal obstaculizando el normal desarrollo de la vida, además de arriesgado, favorece el proceso canceroso y contribuye a modificar el ciclo vital de la célula. Motivo más que suficiente para meditar y estudiar la conveniencia de no aplicar o someterse en todos los casos a esta terapia agresiva y violenta.

Hoy por hoy solo nuestro propio organismo sabe ¿Por qué?, acerquemosno al medio que hizo posible la vida, en él están los ingredientes que permite que esta continúe.
Cuando me pregunto ¿Qué sucederá? Si no se trata la enfermedad y se hace solo un cambio radical en el estilo de vida del afectado. Por lo que a mi respecta, esta pregunta tendrá respuesta si alguna vez yo enfermo de cáncer, o si se realizan investigaciones en este sentido. Si con esta técnica rica en sustancias esenciales y
más humanizada se consiguiera detener el proceso, podríamos evitar la Cirugía, los tratamientos agresivos no selectivos, sus efectos adversos (La epidemia silenciosa) y su riesgo iatrogénico.


El poder para regenerarse y curarse depende siempre de la materia viva. Las condiciones para poder curarnos no residen de forma absoluta en las acciones terapéuticas. Una cura contra el cáncer como es entendida generalmente tiene serias dificultades para ser encontrada.

Opino que los médicos debieran tener tanta fe en la capacidad curativa del cuerpo humano como la tienen en los fármacos. Creo que cuando un médico piensa o le dice a su paciente que no tiene cura –la situación irreversible es inversamente proporcional a los conocimientos sobre la enfermedad- lo que en realidad sucede es que no tiene suficiente información para curarlo ¡Eso no significa que no tiene cura! Siendo esto así: ¿Es legítimamente justo la Sedación Terminal? ¿Es una situación surgida por incompetencia profesional? Existen casos que han superado diagnósticos desfavorables de su enfermedad, lo que evidencia la capacidad autocurativa del organismo. El total desconocimiento de las causas determinantes del cáncer, limita y desautoriza de forma ineludible la decisión de “actuaciones terminales” que se tratan de justificar en evitación de “sufrimientos innecesarios” El paciente de cáncer está sufriendo la agresión terapéutica desde el principio del tratamiento y en numerosos casos han sido “sufrimientos innecesarios”-, soportando los efectos adversos y tóxicos de una terapia agresiva y no selectiva y también por haberse obviado durante los tratamientos
otras acciones que reclaman con insistencias voces autorizadas e investigaciones mundiales de vanguardia y que no son tenidas en cuenta durante las acciones terapéuticas.

El servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario Sant Joan d´Alacant, Alicante (España) manifiesta “…Efecto adverso es una lesión o complicación que resulta en incapacidad, muerte, prolongación de estancia hospitalaria o que necesita cuidados sanitarios adicionales y es causada por la asistencia sanitaria….”

A la situación de “enfermo terminal” se llega más por el desconocimiento de las causas que originaron la enfermedad que por ella en si misma. La estadística de fallecimientos que reflejan determinadas situaciones de ninguna manera debe tomarse como ejemplo o base que justifique futuras actuaciones aplicadas a nuevos pacientes. Si los facultativos, a tenor de sus conocimientos consideran la situación del enfermo irreversible – el futuro demostrará que no lo era- esto no le concede el don de ser infalibles, máxime teniendo en cuenta que la medicina no es una ciencia exacta y sus conocimientos sobre esta enfermedad insuficientes.

Los límites de la responsabilidad del paciente ante las neoplasias malignas están mucho más allá que la mera asistencia al médico para su reconocimiento, diagnóstico y tratamiento. La persona debe asumir su situación y decidir tras recibir una información absolutamente veraz, completa y clara que el médico debe dar con humildad y honradez –en esta enfermedad la medicina está muy limitada en sus conocimientos- debe solicitar
también todas las acciones terapéuticas posibles -también las ajenas al sistema, hoy vedado por las autoridades sanitarias que no las apoyan, coartando así la libertad de las personas afectadas-, debe asumir la responsabilidad de sus decisiones personales – abandono de hábitos nocivos, cambios en el estilo de vida, dietética especializada acorde con la naturaleza humana y cuantas acciones sean necesarias encaminadas a
erradicar las causas que modificaron el comportamiento programado de la célula madre que evolucionó hacia una neoplasia maligna.

Existe un número de hábitos saludables que podemos adoptar de manera rápida y fácilmente para mantener la salud y la vida, y que pueden ayudar a aumentar la capacidad de autocuración.

El concepto de auto-curación es aceptado o rechazado por los sistemas médicos occidentales. Esto significa que es aceptado como lógico y normal en algunas enfermedades y traumatismos tales como el resfriado común o la gripe, en heridas y fracturas, pero es a la vez inconcebiblemente rechazado y calificado de anécdota cuando se trata del cáncer. ¡Trágica paradoja de la medicina frente al cáncer!.

Sin embargo, la auto curación ocurre en gente con cáncer. Esto todavía no sucede tan a menudo como sucede con el resfriado o la gripe, pero puede suceder. Recuerde que la misma gripe que mata a una persona anciana puede ser curada en una persona más joven.

Sabemos que el cáncer es una enfermedad de causa desconocida y grave, no obstante, existen numerosos casos en que el cáncer ha remitido de forma espontanea. La principal estrategia para mejorar la capacidad auto-curativa del cuerpo es obvia: aumentar la resistencia del sistema inmunológico. Reforzar el sistema inmunológico es probablemente lo más significativo que podemos hacer, adoptando un estilo de vida acorde
con nuestra fisiología, que permita una mayor oxigenación de los tejidos, que equilibre y normalice el ph intracelular, ademas de otras acciones.

El cuerpo humano posee una gran capacidad de autocuración muy desarrollada que en determinados casos es altamente eficaz frente a enfermedades serias. El miedo y la incertidumbre que son generados tras el diagnóstico de una enfermedad grave intensificarán la evolución y desarrollo de la misma. Razones por la que los remedios resultan más eficaces cuando el temor del paciente es neutralizado por un decidido deseo de luchar por su vida –deseo ampliamente documentado como se dijo anteriormente- por una esperanza de vida que le transmita su fe en el tratamiento (también natural o alternativo) por su firme voluntad de abandono de hábitos nocivos, por sus acciones personales y también por la decidida voluntad de cambiar su estilo de vida, sin dejarse llevar y tomando con decisión las riendas de su vida que es un derecho legítimo e ineludible que nadie, absolutamente nadie debe tomar por el afectado.

Manifiesta Pablo Simón Lorda, Profesor de la Escuela de Salud Pública de Granada: “...Todo profesional que interviene en la actividad asistencial estáobligado no sólo a la correcta prestación de sus técnicas, sino al cumplimiento de los deberes de información y de documentación clínica, y al respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente.
Quien no lo haga así es un profesional mediocre desde el punto de vista ético y además incumple sus obligaciones legales...”. (Principio General 6º del Articulo 2 de la Ley 41/2002)

Francisco Martín Acris
Investigador Naturista

Diplomado Universitario:
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II
Eurosaude: Desarrollo de los hábitos personales

Mi paso por la Asociación Española Contra el Cáncer 1/4

He sido presidente de la junta local de la asociación española contra el cáncer (AECC) en La Línea de la Concepción desde junio del año 2000 hasta septiembre de 2007. He desarrollado una intensa labor en beneficio de los enfermos he estudiado e investigado la manera de sustituir de forma delicada y humana los actuales tratamientos convencionales.

Adjunto un artículo de prensa (ACTITUD Y COMPORTAMIENTOS ANTE EL CANCER) que dio lugar a un análisis del mismo por el COMITÉ TECNICO NACIONAL de las AECC compuesto por 19 facultativos, cuya lista adjunto, que emitieron su opinión – que también adjunto, así como mi respuesta- , tras estas actuaciones la Junta Nacional, sin mas explicaciones decidió cesarme fulminantemente (Recibí la carta de cese por mensajería).

Cuatro meses después, un facultativo Licenciado en Medicina, cuyo nombre no estoy autorizado a divulgar, vino a visitarme para comunicarme que con MI ALIMENTACION CONTRA EL CANCER  publicada en un libro, trató y curó a un enfermo de cáncer en estado muy avanzado, el cual se había negado a recibir quimioterapia después de dos sesiones.

Francisco Martín Acris
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II