Google+ Followers

lunes, 22 de marzo de 2010

Células madre pluripotentes


 Células madre y cáncer

“... Tenemos una tendencia enorme  a clasificar como
no relevante lo que no entendemos...”

Thomas Gingeras,  genetista
De su entrevista en Redes, 31:
”…Los dos códigos que gobiernan la vida…”



Células madre mesenquimales de origen embrionario



La vida, su ambiente y su destino

Puedo ayudar a resolver el problema, pero no puedo cambiar
ni el pensamiento ni el destino
de las personas

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal,
sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein

Células madre pluripotentes pudieran ser
las responsables del cáncer humano



Creo existe un pequeño reservorio interno de tejido de origen fetal con células madre poco diferenciadas con capacidad para dividirse según su programa, con plasticidad hacia cualquier linaje celular y que pueden “malignizarse”
La evolución y desarrollo de las neoplasias malignas pudieran ser causadas por contaminación tóxica del ambiente de las células madre no diferenciadas de origen embrionario.

(La Naturaleza nos deja un reservorio interno de células madre celosamente protegido en el momento de nuestro nacimiento para cubrir nuestras necesidades funcionales, la contaminación de su ambiente las puede convertir en cancerosas)

Estas células presentan actividad polimerasa. Debido a la necesidad biologica de reserva necesitan ser capaces de mantener los telómeros con una longitud constante para que su actividad replicativa pemanezca, propiedad que debe desaparecer al diferenciarse, no siendo así en los casos de los programas originados por mutaciones cuya actividad replicativa permanece, la estabilidad de los telómeros de las células "enfermas o cancerosas" les confiere su inmortalidad.


Cita de wikipedia
“…La telomerasa es un enzima formado por un complejo proteína-ácido ribonucleico con actividad polimerasa que está presente en células de la línea germinal, en tejidos fetales y en ciertas células madre poco diferenciadas, y que permite el alargamiento de los telómeros. También se encuentra presente en organismos eucariotas unicelulares. La telomerasa es reprimida en las células somáticas maduras después del nacimiento, produciéndose un acortamiento del telómero después de cada división celular…”

Enlace
http://masalladelabioinformatica.wordpress.com/2012/01/07/la-telomerasa/

Enlace de telomerasa e inmortalidad

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-inmortal/1247820/

                                                                                                                                           
La célula madre se caracteriza principalmente por tres propiedades: auto renovación, capacidad de desarrollarse en múltiples líneas celulares y el potencial de proliferación de forma programada. Estos atributos funcionales la asimilan al fenotipo de la célula tumoral, que ha modificado su programa. Este hecho ha motivado un creciente interés por determinar cuál es el papel de las células madre en el origen de la neoplasia maligna y que ha dado lugar a la sospecha que las células madre pluripotentes (su principal característica es la capacidad de dividirse indefinidamente y diferenciarse a cualquier tejido, de forma programada) son las que dirigen o accionan el mecanismo que pone en marcha la neoplasia maligna, esta hipótesis puede estar justificada, teniendo en cuenta las características y su función relacionada con su especificidad de originar las células de órganos en el embrión, de reconstruir tejidos dañados y su capacidad de reponer células funcionales que sustituyen a las que se van perdiendo en el adulto.

¿Cerco al Cáncer?

La sospecha que la “célula cancerosa” tiene un comportamiento similar al de las células madre pluripotentes, ha sido ratificada por las últimas investigaciones: tan similar es, que al parecer solo la célula madre afectada y estimulada por un medio hostil insostenible y carencial se “ve obligada” a modificar su programa. Una célula madre está dotada naturalmente de las mismas funciones específicas que hemos venido atribuyendo a las células cancerosas. Los factores ambientales que determinan los cambios funcionales de estas células solo tienen la capacidad de modificar el comportamiento de las “células madre órgano-específicas al ejecutar su programa específico de selección y diferenciación de células funcionales, al parecer su capacidad funcional ha perdido el control de la organización y el equilibrio que hacía que sus divisiones estaban sujetas a necesidades de reposición de células desaparecidas y a la construcción de tejidos dañados. Parece que estas células madre mantienen su capacidad funcional pero su “memoria” genética modificada las lleva a la “locura desesperada” de dividirse continuamente. Esta disfunción debe ser adquirida a lo largo de la vida extrauterina, ellas –las células- cumplieron su programa de formación y diferenciación de los distintos tejidos del nuevo ser y estuvieron sujetas a las leyes biológicas hasta que los “factores ambientales” tuvieron la capacidad de modificar su comportamiento.

Causas y comportamiento

De los millones de células que forman un tumor, parece que solo las células madre cancerosa tienen la capacidad y son responsables de impulsar la enfermedad, ellas van a generar neoplasias malignas y metástasis o tumores secundarios.

Numerosas investigaciones en este sentido se ocupan de buscar la forma de destruirlas –técnica reiterativa- y “normal” de las políticas de las multinacionales investigadoras que necesitan rentabilizar sus inversiones: El sacrificio de las células “enfermas” nunca va curar la enfermedad de forma segura, dejando al azar si habrá o no recidiva ya que es imposible tener la seguridad de que no quedan células “madre” dañadas libres o diseminadas que van a mantener la enfermedad. Para nosotros los ciudadanos y para las autoridades políticas y sanitarias, en realidad sería mucho más constructivo y rentable descubrir la/s causa/s que modifica el comportamiento de las células madre responsables, (inversión cuya importante rentabilidad sería reducir de forma considerable los efectos letales y el astronómico presupuesto que está suponiendo los tratamientos de esta enfermedad) e intentar recuperarlas para que puedan continuar su programa de sustitución y renovación de vida.

El abstracto concepto que los procesos cancerosos surgen cuando una acumulación de mutaciones y alteraciones en determinados genes de una célula madre provoca un crecimiento anormal y la transforma en “cancerosa”, en general (por ejemplo, la exposición de la célula a radiaciones, a productos químicos y/o factores ambientales) o, sencillamente, de un error aleatorio (verbigracia, cuando el gen se copia de forma incorrecta antes de la división celular)”. (Original de Michael F. Clark y Michael W. Becker), no aclara de forma suficiente las causas. (Fuente: Internet)

Estos conceptos de apariencia simplistas y poco claros tratando de buscar una “justificación” y al mismo tiempo ocultar nuestra atenuada –por desconocimiento- responsabilidad; en cierto modo, son barreras que levantamos al esclarecimiento de la verdad. Es cierto, que la incidencia del cáncer es muy elevada, pero no es menos cierto, que el número de personas que estamos sometidas o en contacto con los factores de riesgo tantas veces señalados es infinitamente mayor y sin embargo, una abrumadora mayoría no resultamos afectados y no sufrimos el proceso canceroso.

Cita:
“… No podemos culpar totalmente a nuestros genes de nuestro comportamiento o de nuestras enfermedades, nosotros tenemos cierta responsabilidad…”
Doctor Manel Esteller

Contaminación ambiental

Es evidente que nuestras células se ven obligadas a vivir en un ambiente alterado, debido a que nuestro estilo de vida nos ha alejado de forma radical de “nuestro ambiente biótico”, medio que hizo posible que la vida surgiera: los malos hábitos, la alimentación desnaturalizada, la contaminación ambiental, la forma de entender nuestro origen, la ignorancia, el olvido y el desconocimiento de nuestra autentica identidad han contribuido en gran medida a modificar la bioquímica celular. No somos “seres especiales en cuanto se refiere a nuestra constitución biológica y a nuestras funciones fisiológicas”, fuimos creados o formados a semejanza funcionales y ambientales de las especies superiores que conocemos en el mundo de los seres vivos; y todos estamos sujeto a unas leyes de las que no podemos renunciar ni modificar sin violar la virginidad natural.

Estamos contaminando nuestro ambiente, por lo que no resulta extraño que de manera ignorante o inconsciente estemos violando, modificando y transformando sustancialmente el medio interno donde nuestras células sufren carencias o modificaciones bioquímicas de elementos esenciales y necesarios para realizar las funciones para las que fueron programadas, y también excesos de otros agentes o sustancias nocivas que contribuyen al enrarecimiento y a la creación de un ambiente “ajeno” a nuestra fisiología que obliga a las células al “suicidio” (apoptosis) o a buscar desesperadamente la forma de vivir.

Estas células madre “enfermas” se ven obligada a modificar sus programas para sobrevivir: la única vía que le dejamos con nuestro irresponsable comportamiento es su muerte o su “malignización”, y nosotros los culpables de esta situación todavía nos permitimos llamarlas “asesinas” y condenarlas a muerte, sacrificándolas con “armas químicas” que contribuyen a contaminar mucho mas el “ambiente” que las obligó a modificar su programa.

Parece que el cáncer se desarrolla y evoluciona de una célula madre que ha sufrido mutaciones en un ambiente hostil carente y contaminado, este desequilibrio homeostático favorece las mutaciones que alteran su “memoria” que va a modificar su comportamiento y que con su división desordenada se convierte en un “fabricante” acelerado y continuo de células cancerosas. En cada división, una de ellas (de las dos células resultantes) permanece indiferenciada manteniendo su identidad “madre” por lo que conserva la capacidad de dividirse, es inmunológicamente resistente y adquiere la inmortalidad. De esta forma, el número total de células madre permanece constante. La otra célula cancerosa al alcanzar su estado de madurez funcional definitivo está totalmente diferenciada y altamente especializada pero ha perdido su capacidad proliferativa compulsiva y su memoria funcional, no se inhibe por contacto por lo que se amontona (Contribuyendo a formar la masa tumoral) sigue su ciclo normal y muere o es estimulada a un suicidio programado (apoptosis) parece que esta “segunda” célula por sus características de madurez y diferenciación no ha conservado la capacidad de reproducir la enfermedad (metástasis).

Buscando la verdad

Según la idea generalmente aceptada, cualquier célula cancerosa que logre sobrevivir al tratamiento podría reproducir la enfermedad, parece que esto no sea así, según recientes investigaciones, esta capacidad es solo heredada por las células que conservan las características propias de las células madre. Las células madre cancerosas que puedan evadir la “guerra química” pueden emigrar, mantener su capacidad inflirtativa o invadir otros órganos y tejidos donde podrán generar tumores metastásicos secundarios manteniendo su capacidad proliferativa y su inmortalidad, pudiendo reprogramarse (transdiferenciarse) y dar lugar a otros tipos celulares y tejidos de otras localizaciones y estirpes distintas. Si esto es así, no existe diferencia esencial entre esta célula pluripotente de adulto y la célula madre cancerosa y que logrando sobrevivir a los tratamientos constituyen el remanente que se encarga de mantener la enfermedad.

Resumiendo: de forma general, solo un reducido porcentaje de las células tumorales poseen la capacidad de producir tejido canceroso nuevo o neoplasia maligna; la identificación y descubrimiento de las causas que las maligniza nos podría conducir a soluciones regeneradoras para que dejen de ser células madre “asesinas”, lo que constituiría la forma más eficaz de erradicar la enfermedad.

¿Estamos en una pista correcta?

La idea que las células madre estén implicadas en los procesos cancerosos como único motor impulsor, se ve reforzada por la similitud del comportamiento de la célula cancerosa con las funciones normales de las células madre.

“…Durante la década 1994-2005, mediante investigaciones experimentales se han podido identificar “células madre cancerosas”, en los siguientes tipos de cáncer: “…Leucemia mieloide aguda, Leucemia linfoblástica aguda, Leucemía mielógena crónica, Mama, Mieloma Múltiple, Cerebro, Pulmón, Páncreas, Hueso y Próstata…ª (Información obtenida mediante alertas en internet)

Habiéndose demostrado que un pequeño número de estas “Células madre malignas” han tenido la capacidad de originar la totalidad del tumor, reponiendo de forma constante y acelerada una numerosísima población celular en su mayoría no tumorigénicas y que conforman la masa tumoral creciente. Estos trabajos cruciales han constituido un importante avance con el uso del “…citómetro de flujo…”
(Información obtenida mediante alertas en internet)

Si estamos en la cierto solo un grupo minoritario de las células del tumor o de las diseminadas tienen la capacidad de crecimiento y reproducción. En tal caso, las terapias actuales dirigidas a la exterminación total de las células cancerosas, podría reducirse al sacrificio de las células inmaduras o medianamente diferenciadas, característica propia de las células madre. Debe ser un tratamiento específico selectivo no agresivo, con el fin de recuperar o estimular su destrucción (apoptosis) de estas células madre responsables de la enfermedad, dejando que las células no tumorigénicas cumplieran su ciclo vital para morir o auto sacrificarse mediante la correspondiente apoptosis celular.

Si tras una quimioterapia es examinado el tumor para observar los efectos del tratamiento y se comprueba que en la masa tumoral solo hay células maduras veríamos que el cáncer no tiene oportunidad de recidiva, lo que haría innecesario nuevos tratamientos, evitándose así la “crueldad” que supone su falta de selectividad, en los casos de tratamientos convencionales.

Durante mis estudios e investigaciones que dieron como resultado mi TRATAMIENTO DEL CÁNCER MEDIANTE ALIMENTACIÓN restableciendo una correcta bioquímica intracelular que impida la evolución cancerígena y su desarrollo –existiendo además evidencia de desaparición tumoral- con sustancias alimenticias esenciales existentes en nuestro ambiente (La genética del cáncer y el ambiente: Epigenética).

Si se confirma la veracidad de mi hipótesis: Células madre pluripotentes pudieran ser las responsables del cáncer humano y la posibilidad de la existencia de un reservorio de las mismas que nos permitiría erradicar la enfermedad. Mis estudios en este sentido pueden explicar de manera lógica la realidad observada.

Los investigadores podemos estar actualmente tras la pista de los procesos neoplásicos malignos, su seguimiento nos puede conducir a la procedencia de estas células madre pluripotentes inmaduras, las causas que las “enloquecen” y la posibilidad de prevenir y erradicar para siempre esta terrible enfermedad.



El pensador (Fuente: Internet)

Francisco M.Acris (Paco Acrís 1929)

Autodidacta independiente

Diplomado Universitario
Crecimiento Celular y Cáncer
Nutrición y Dietética I y II

Investigador Autodidacta en Nutrición Humana
Experimentacion personal

fmacris1929@gmail.com



Publicado en Prensa, mayo de 2007

Ahora revisado, modificado y ampliado. Marzo 2010.

Tarjeta roja al maltrato

http://nomassilencios.blogspot.com/2010/03/tarjeta-roja-al-maltratador.html