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jueves, 1 de octubre de 2009

La "guerra" contra el cancer







La “guerra” contra el cáncer


Pero…. y ¿las causas?






Sacrificando células de manera
no selectiva
y olvidando las causas es poco probable
curar la enfermedad






El sacrificio de células enfermas de cáncer jamás podrá erradicar la enfermedad –las recidivas son frecuentes e inevitables- a menos que, mediante un cambio en el estilo de vida, su ambiente biótico sea restablecido y enriquecido con sustancias con capacidad para silenciar genes que expresan tumores. (Ganar una esperanza de vida, de difícil pronóstico, de duración ignorada, e informado y convencido de la curación, es estar sujeto a sorpresas desagradables, que en un elevado tanto por ciento de los casos se producen –metástasis sin límite de tiempo-).



La guerra contra el cáncer se perpetuará si se persiste en seguir las directrices de las farmacéuticas en cuanto a los protocolos de tratamientos actuales (Mortalidad, año 2005 – 96.499 en España), favorecidas por una tolerancia y pasividad, que cae en lo desesperante, por los organismos responsables de Salud Pública de los países desarrollados, admitiendo como únicos, verdaderos e intocables, bajo la presión inabordable de “demostrado científicamente” a pesar que los resultados son pobres y dramáticos. La medicina no ha acertado a superar de forma definitiva nuestra vulnerabilidad al cáncer y a otras enfermedades.



La Doctora Elena Ramírez García, en su libro titulado “Vd. Puede prevenir el cáncer” manifiesta:
“… Los sistemas de salud de todo el mundo occidental son culpables de que el cáncer sea cada vez una triste realidad más frecuente. Se siguen ignorando los hábitos dietéticos de los pacientes y a pesar de las aplastantes evidencias. Si un médico le dice que el cáncer no se puede prevenir con la alimentación, no pierda tiempo, cambie de médico, búsquese otro mejor informado, que se preocupe más por tu salud y esté mas al corriente de los últimos descubrimientos de la ciencia …”


Han pasado dieciseis años (1996) desde que el Doctor Laurent Schwarz, entonces cancerólogo del Hospital Tenon de Paris, manifestara en la Revista Mundo Científico “La Recherche”, lo siguiente:
“…A pesar de la enormidad de los medios empleados desde hace treinta y cinco años por los países occidentales, la lucha contra el cáncer es un fracaso. Los avances de la biología contrastan con la falta de revolución terapéutica. Los progresos que hacen las técnicas de detección; la cirugía, la radioterapia y los medicamentos no han conseguido el retroceso de este azote, que solo en Francia, se lleva cada año a 150.000 personas…” –cifra duplicada actualmente. Similar a la cifra de España- “…Las esperanzas depositadas en la inmunoterapia han demostrado ser vanas, y las perspectivas de la terapia génica parecen ilusorias…”


En la actualidad parece que la situación no ha cambiado, si nos atenemos a las cifras escalofriantes de incidencia y letalidad, las perspectivas no son nada esperanzadoras y podemos augurar un futuro dramático y obscuro según se deduce de las declaraciones de las autoridades sanitarias que se expresan de esta forma:



“…Hace ya sesenta años, hoy se cumplen sesenta años, en el año 1948, que en Nueva York, se obtuvieron las primeras respuestas a quimioterapia. Se intuyó que estábamos cerca de la curación del cáncer, entendiendo por curación, una erradicación definitiva de la enfermedad. Luego con el advenimiento hace un par de décadas o menos de todo el conocimiento genético, estábamos prácticamente convencidos de que la erradicación del cáncer era posible. Todavía falta un largo camino que no podemos decir si serán 5 años, 10, 20, 30, NO LO SABEMOS TODAVÍA…
Doctor Rafael Rosell Costa, oncólogo
De su entrevista en redes con Eduardo Punset, junio 2008






(Ver video de la entrevista, enlace:
Agradezco profundamente al Señor Punset esta difusión para un mayor  conocimiento de la situación real y actual del cáncer)







La gran olvidada en la lucha contra el cáncer son sus causas, todas las terapias precipitadas y propiciadas por el miedo del enfermo y el temor de los profesionales sanitarios, se basan obsesivamente en destruir a la mayor velocidad posible la masa tumoral, sacrificando las células cancerosas de forma no selectiva, actuación que deja al organismo además de indefenso en el mismo ambiente que favoreció la evolución cancerosa. El cáncer es una enfermedad genético/ambiental. La modificación del ambiente puede silenciar la actividad de los genes que expresan tumores.


Las terapias agresivas y tóxicas no pueden evitar exponer al enfermo a consecuencias desastrosas para su integridad, tampoco pueden evitar las recidivas que se suceden amenazantes con las terribles metástasis, que obliga a repetir las terapias una y otra vez, hasta que el organismo no puede más.



El Doctor Henri Joyeux, Premio internacional de Cancerología 1985, manifiesta en su libro titulado Alimentación y Cáncer: “... ¡CANCER! LA PALABRA ATEMORIZA... Y, sin embargo, el cáncer es como un familiar. Le invitamos todos los días a nuestra mesa. Está en la “lista de los encargos”. Está en el carrito del supermercado. Está en la alimentación de los nuestros...”



“... Las dietas humanas, especialmente en los paises occidentales, contienen numerosos agentes mutágenos, clastógenos o promotores, capaces de activar a los proto-oncogenes, gracias a dicha capacidad mutágena o clastógena, o al producir aneuploidias que facilitan la expresión en hemicigosis de genes anormales.
Ciertas formas de cocción (hervidos frente a fritos, parrilladas y barbacoas) y determinadas dietas (especialmente las que aportan cisteina y carotenoides) pueden resultar efectivas en la prevención del cáncer...”
Ministerio de Sanidad y Consumo



He desarrollado una ALIMENTACIÓN CONTRA EL CANCER, es suficiente en nutrientes y totalmente inocuo, existen evidencias de curaciones, se distingue y diferencia de todas las terapias existentes porque no va dirigido a sacrificar células “enfermas o cancerosas” su finalidad es potenciar defensas, además de contener sustancias esenciales para la vida que tienen capacidad para modificar el medio, restablecer la homeostasis y recuperar un ambiente incompatible con la vida de las “células malignas”. Una ALIMENTACIÓN basada en mi teoría sobre las causas del cáncer, que seguidamente explico:


El cáncer es una enfermedad carencial. La carencia de sustancias “esenciales” para la vida, y que tienen capacidad para silenciar genes que expresan tumores va a favorecer o modificar la bioquímica del medio intracelular y como consecuencia el comportamiento programado de las células madre, esta nueva “composición” de sustancias por sus constituyentes y características establece un programa distinto que lleva a las células a un “nuevo” crecimiento caótico, constante y acelerado al que llamamos cáncer o neoplasia maligna.


Francisco Martín Acris
Investigador Naturista
Experto Universitario:
Crecimiento Celular y Cáncer


Foro Eurosaude, desarrollo de los hábitos personales
fmacris1929@gmail.com





Todos mis estudios e investigaciones tienen caracter altruista y gratuito para beneficio exclusivo de la humanidad

La Línea de la Concepción, Abril 2012